lunes, 28 de abril de 2008

Eras terriblemente brillante, eras terriblemente simpatico, lo debo admitir rompiste mi corazón. La horrible verdad es realmente triste, lo debo admitir estuve muy mal. Mientras los amantes rien y suena la música yo me tropiezo y oculto mi dolor, las lámparas están encendidas; la luna se está llendo, pienso que ya pasó, y que no va a doler, pero la realidad es totalmente distinta.

No hay comentarios: